Hoy no fue un gran día para Pablo. Para empezar, esa cosa del cereal me mordió. Ese patán se atrevió a atacarme y, además, se acabó todo mi desayuno. En esa caja sólo queda la cosa mordelona (necesito vacunarme) que me tiene harto y ¡es un fastidio!
Decidí deshacerme del intruso para no saber más de él. Tiré la caja a la basura, y de pronto algo gritó: "¡Ve a buscar esos Converse que tanto quieres y cómpralos!
Al darme cuenta que hablaba, saqué la caja de la basura (y no sé porqué) y la regresé a su lugar. Volvió a gritar: "¡Los de muchos colores!
Terminé haciéndole caso a la bestia.
Hacerle caso fue mi peor error. Fui emocionadísimo a cierto almacén que dice ser de metal, eso sin antes pasar a ver algo en la otra tienda departamental, que lleva nombre de puerto ingles, y que estratégicamente se encuentra ubicado frente al otro, en la avenida 20 de Noviembre, de la ciudad de México.
Entré con una sonrisa radiante. Caminaba con pasos firmes. Pasé por unas playeras de mil colores y que me encantaron, luego vi las camisas más increíbles de la temporada, y que muero por tenerlas pero, de repente noté algo que me llamaba, eran los que yo quería.
Corrí hacia ellos, busqué a una vendedora, los pedí en talla 10, mi número. Enseguida fue por ellos y, después de 6 angustiosos minutos llegó.
-Sólo los tengo en 8 y medio, es lo más grande que trabajamos los modernos- me dijo seriamente.
-Pero tenemos en esa talla los normales-casi burlonamente.
Mi cara debió de ser digna de foto. Si no tuviera un poco de dignidad, seguro hago berrinche, pero tengo todavía.
Salí enojado de la tienda, mentando madres y diciendo entre dientes: "Pinches mamones pie chiquito. Seguro tienen el pito igual. Cómo se les ocurre no tener de mi talla, si no es tan rara, seguro es por envidia".
En este momento ya estoy más tranquilo. Mañana iré a buscar en otros lugares donde sí vendan Converse para gente interesante, ¡como yo!
Decidí deshacerme del intruso para no saber más de él. Tiré la caja a la basura, y de pronto algo gritó: "¡Ve a buscar esos Converse que tanto quieres y cómpralos!
Al darme cuenta que hablaba, saqué la caja de la basura (y no sé porqué) y la regresé a su lugar. Volvió a gritar: "¡Los de muchos colores!
Terminé haciéndole caso a la bestia.
Hacerle caso fue mi peor error. Fui emocionadísimo a cierto almacén que dice ser de metal, eso sin antes pasar a ver algo en la otra tienda departamental, que lleva nombre de puerto ingles, y que estratégicamente se encuentra ubicado frente al otro, en la avenida 20 de Noviembre, de la ciudad de México.
Entré con una sonrisa radiante. Caminaba con pasos firmes. Pasé por unas playeras de mil colores y que me encantaron, luego vi las camisas más increíbles de la temporada, y que muero por tenerlas pero, de repente noté algo que me llamaba, eran los que yo quería.
Corrí hacia ellos, busqué a una vendedora, los pedí en talla 10, mi número. Enseguida fue por ellos y, después de 6 angustiosos minutos llegó.
-Sólo los tengo en 8 y medio, es lo más grande que trabajamos los modernos- me dijo seriamente.
-Pero tenemos en esa talla los normales-casi burlonamente.
Mi cara debió de ser digna de foto. Si no tuviera un poco de dignidad, seguro hago berrinche, pero tengo todavía.
Salí enojado de la tienda, mentando madres y diciendo entre dientes: "Pinches mamones pie chiquito. Seguro tienen el pito igual. Cómo se les ocurre no tener de mi talla, si no es tan rara, seguro es por envidia".
En este momento ya estoy más tranquilo. Mañana iré a buscar en otros lugares donde sí vendan Converse para gente interesante, ¡como yo!

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